Reseña: 22/11/63 de Stephen King


22/11/63 de Stephen King

Hacía muchos años que no leía nada Stephen King ya que aburrí un poco los mismos argumentos y estructuras narrativas. Leí la noticia de la novela 22/11/63 y al conocer el argumento pensé que valdría la pena leerlo. Y así ha sido. Me he sentido absorbido por la historia desde las primeras páginas y a pesar de su grosos (más de 800 páginas), lo he devorado. Para mí ha sido conocer un nuevo Stephen King. A pesar de la historia fantástica, es más realista, más cercano, más personal. Profundiza mucho en los temas emocionales y las relaciones entre personas. Se aleja de los monstruos para adentrarse en los miedos personales.
¿Qué harías si pudiera viajar en el tiempo? Seguramente ver cosas históricas que quedan plasmadas en los libros de historia, pero también surge otra pregunta, ¿cambiarías algo? Seguramente todos diríamos que sí, pensando en cosas nuestras, pero la tentación de modificar la historia ante hechos trágicos es palpable. Por ejemplo situarnos encima del Titanic y decirle al capitán que no vaya tan rápido y que hay icebergs.
Stephen King nos ofrece una nueva versión de los viajes en el tiempo. Se trata de una ventana abierta en un almacén que permite conectar con otra época, pero su peculiar viajes en el tiempo es que se trata como una parada de metro, es decir, si quieres ir a una calle cerca de la Plaza Cataluña de Barcelona, bajas en la parada de Plaza Cataluña y vas caminando hacia esa calle, no se crea una estación nueva en esa calle que quieres ir. Eso es lo que ocurre, el protagonista, Jake Epping, accede en ese túnel del tiempo en 1958 y en un día concreto. Si vuelve al 2011 y vuelve a entrar, siempre aparecerá en la misma fecha y misma hora en ese 1958. Nuestro personaje decide quedarse para cambiar ciertas cosas del pasado que conoce, entre ellas una desgracia que le ocurre a un alumno adulto que tiene en su clase. Pero su objetivo es intervenir en un hecho histórico: la muerte de Kennedy.
La novela está narrada en primera persona y eso nos permite sentirnos parte de esa gran aventura que sería cambiar la historia. Gran recreación histórica, gran cantidad de detalles, descripciones buenas hace que nos sumerjamos en esa época.
Es muy interesante el concepto de tiempo que nos ofrece aquí Stephen King: como un ente vivo, al que no le gusta que le cambien el pasado para que reescriba el futuro. Es por eso que Jack Epping se va encontrando trabas cada vez que desea modificar algo y cuanto más importante es lo que pretende cambiar, más son los obstáculos que le pone el tiempo.
La historia de amor con Sadie es un elemento clave en la historia y en el desenlace final. Con esta relación, King encumbra el sentimiento del amor como algo tan fuerte que puede cambiar los destinos de miles de personas.
El libro me ha encantado por su narrativa, sus personajes, la trama, pero sobre todo porque todo encaja perfectamente. Para mí ha sido una grata sorpresa leer este nuevo Stephen King.
Hay un pequeño error de narración y eso me hace sonreír al pensar en mí, como escritor aficionado, que sé cometo muchos, una vez un editor al que envíe un manuscrito me contestó que no se podían cometer ciertos errores básicos. Pues este es uno de ellos. En la página 580 describe una situación que no puede conocer el personaje, ya que narra en primera persona y de golpe parece que se convierte en un narrador omnipresente, en tercera. Hay ciertos detalles que no puede conocer el personaje, es imposible.
El libro es muy muy bueno y con gran moraleja. El tiempo pone las cosas en su sitio. No se puede cambiar lo hecho.

Sinopsis

Jake Epping es profesor de inglés en una pequeña ciudad de Maine. Un día, uno de estos estudiantes adultos escribe una redacción que le deja impactado. El tema que les había propuesto era «El día que cambió mi vida», y en ella Harry Dunning cuenta lo que ocurrió la noche en que su padre volvió borracho a casa y mató a golpes de martillo a su madre, a su hermano y a su hermana. Harry logró salvarse. 


Poco después, Al, amigo de Jake y propietario del diner del barrio, le revela un gran secreto: en su almacén ha encontrado una puerta que conduce al año 1958. Al le ruega a Jake que viaje en el tiempo para cumplir una misión demencial: impedir el asesinato de Kennedy. Jake conseguirá trasladarse al año 1958 para comenzar una nueva vida con una nueva identidad y esperar el año del asesinato. Volverá a la época de Elvis y los Cadillac, se enamorará de la guapa bibliotecaria Sadie Dunhill, buscará a Lee Harvey Oswald, el supuesto asesino de Kennedy, y a la familia de su alumno Harry Dunning para evitar su tragedia.

Jake sabe que cuando vuelva a su tiempo solamente habrán pasado dos minutos en su mundo, pero, ¿qué otros cambios habrán provocado sus acciones? ¿Y cómo va a dejar atrás en el pasado a la mujer de su vida?



Comentarios

  1. Muy acertada su crítica. Meses después de escribir mi novela El Proceso (https://www.createspace.com/Preview/1111003) ,
    me enteré de ese libraco de S.King ( 800 páginas), y observo que sigue siendo apasionante novelar sobre viajes en el tiempo. Mi novela trata de eso, pero de una manera muy diferente, y creo que original. Viajar al pasado para esclarecer un crimen relacionado con la persona con la que estás unido sentimentalmente. Una historia de amor interesante.En www.marcandoelrumbohoy.blogspot.com hay detalles de esta novela y otras de mi autoría. Gracias. De paso, muy interesante su blog.Exitos...

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    1. Muchas gracias Eddy! Y muy interesante el argumento de tu libro. Realmente me ha llamado mucho la atención.

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  2. UNA COSA NO SE SUPONE QUE TODAS ESAS COSAS QUE JACK NO SABIA PORQUE NO ESTABA PRESENTE SE LAS CONTO SADIE Y OTROS PERSONAJES, TANTO LO QUE SINTIERON EN ESE MOMENTO, PORQUE RECUERDO QUE ALGO ASI DEJO ENTRE VER EL PERSONAJE

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