Enfrentarse a las "palabras"



El ingrediente de todo novelista es la "palabra". Es ese ingrediente que permite que el plato final sea sabroso. Sin embargo, si nuestro principal ingrediente ofrece ciertos problemas de caducidad o toxicidad, puede estropearnos el plato final. 
Veamos aquí algunos consejos para tener en buen estado "la palabra":

  • Las palabras cortas son más fáciles de comprender que las palabras demasiado largas.
  • Las palabras corrientes son mejor comprendidas que las palabras muy técnicas.
  • Las palabras cortas y corrientes, concretas y simples, facilitan la comprensión de una narración.
  • Si tienes que emplear palabras cultas o técnicas, procura que del contexto escrito se desprenda el significado de las mismas.
  • Las palabras eruditas, o excesivamente cultas, deben emplearse como los medicamentos, a pequeñas dosis, para evitar un mal mayor.
  • Las palabras expresivas son siempre más sugerentes, por lo que es recomendable utilizar imágenes y símbolos.
  • Es conveniente no utilizar palabras muy familiares, para evitar caer en "lugares comunes" que restan significado a la narración.
  • Evita las palabras inútiles, eliminándolas, cuando sus supresión no cambie el sentido de la frase.
  • Principalmente los adjetivos y los adverbios, son algunas de estas "palabras inútiles", utilícelos, cuando su empleo sea apropiado, pero sin abusar.
Fuente: La novela de Equipo Fenix. Ed. Biblioteca IRINA de Síntesis Didácticas

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