Reseña: Holocausto Manhattan de Bruno Nievas

 
 
Me ha sorprendido gratamente la novela de Bruno Nievas. La novela narra dos historias en dos momentos temporales diferentes.
 
Una se sitúa en el año 2010, en Manhattan. Se aproxima la fecha del aniversario de los atentados del 11/S y una bomba atómica está programa para explotar en tal señalado día.´
Aquí el protagonismo es compartido por varios personajes: Max, un policía que ve como su carrera peligra por una nueva oleada de policías corruptos y violentos, Amy, su hermana que también es policía y Mike, un profesor de la universidad con una especial cualidad. Pero no son los únicos. Aparecen muchos personajes que van entremezclando sus historias con la acción que se va desarrollando.
La narración en la época actual es de un ritmo frenético. Es una cuenta atrás en la que se van sucediendo los acontecimientos sin respiro. Bruno nos dosifica muy bien las historias y hace unos cierres muy inteligentes para dejarnos con la mosca tras la oreja. Nos obliga a decirnos "¿y ahora que pasará?". Y eso te lleva a seguir leyendo y leyendo y...
 
La segunda historia se sitúa en 1944, en el campo de concentración de Auschwitz. La acción gira alrededor de Leon Yeser y su padre. Aquí Bruno nos da un ritmo narrativo más pausado. Se nota una gran documentación sobre el tema. Son capítulos duros, en los que se explica con detalles los sufrimientos de los campos de concentración.
Me ha gustado mucho tal como lo explica, sobre todo el tema de los prisioneros que hacían de guardias, pues ya leí varios libros al respecto que mencionaban como la mayor brutalidad no venían de los SS si no de los propios judíos que vigilaban sus compañeros (recomiendo la lectura del libro "Treblinka").
 
El libro está narrado en tercera persona omnipresente que permite situarnos en los diferentes puntos de vista de cada personaje.
El ritmo es intenso, rápido. Me ha gustado mucho el estilo narrativo: directo y cercano.
Los personajes están bien caracterizados, cada uno con su peculiaridades y bien perfilados los extremos entre buenos y malos y en algunos casos jugando con el lector con personajes a medias tintas.
La trama está muy bien. Aunque se desvela desde el principio qué es lo que se busca, el libro sirve para entender el cómo se ha llegado a ese punto.
 
De forma clara, Bruno hace una reflexión sobre las atrocidades cometidas por el ser humano, las guerras, las ambiciones y la corrupción. También he visto una cierta crítica a la sociedad actual, atrapada en las tecnologías (tanto, que está forma parte de una droga).
 
Y el final me ha gustado mucho. Me ha parecido muy coherente. Eso sí, acabas exhausto con un final trepidante. Lo bueno es que las dos épocas se van intercalando y deduces que habrá algún tipo de conexión (me gusta mucho este juego en lo libros) que no es desvelado hasta las últimas páginas.
Muy recomendable.
 
Sinopsis:
 
Septiembre de 2010. Mike Brenner imparte una clase en la universidad sobre ondas binaurales, un tema que le preocupa por las graves adicciones que generan y que nadie parece estar detectando. Poco antes, una camioneta de reparto está a punto de caer al río Hudson. Su conductor logra evitar el accidente, salvando así de una muerte segura a su familia, rehenes de unos tipos que quieren asegurarse de que cumple con su misión: transportar una bomba atómica al centro de Manhattan. Febrero de 1944. Leon Yeser, un adolescente judío, es separado de su madre y de su hermana pequeña nada más bajar de uno de los «trenes de la muerte». Al intentar ayudarlas es brutalmente golpeado por un soldado nazi, al que mira fijamente a los ojos. Entonces, algo sucede. Poco después el nazi, tembloroso, llama a la puerta del bloque 10 para pedirle ayuda a la única persona que puede entender lo que acaba de sucederle: el doctor Josef Mengele. Un thriller de acción trepidante y ritmo vertiginoso, que te dejará sin aliento por la agilidad de su trama y las impresionantes revelaciones que contiene.

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