Reseña: Lo que el hielo atrapa de Bruno Nieves



Con la misma fuerza con la que actúa el hielo, la novela de Bruno Nievas nos atrapa sin tapujos ni compasión. Aviso a navegantes: cuando empecéis, no podréis dejarlo.
El libro es un homenaje a un grupo de personajes que realizaron una proeza, pero también es un homenaje a esa novela que nos transporta, nos hace viajar y que nos enseña a luchar mediante sus aventuras y sus valores.

La historia se centra en la conquista del Polo Sur de un grupo de personas lideradas por Ernest Shackleton. Bruno no narra cada uno de los obstáculos que tuvieron que ir superando para salir vivos de aquel infierno helado.

El trabajo de documentación es brutal, salvaje, descomunal, siguiendo paso a paso, día a día, el viaje de estos héroes. Además, algo bueno que brinda esta época de las redes sociales es que los escritores contactan con sus fans y seguidores, de forma que hay una interacción entre ambos. Al lector le permite ver qué hace el escritor para crear su novela. Y ese es el caso de Bruno. Hace tiempo que le sigo por las redes sociales y mientras escribía la novela, he visto como compartía, con pasión, su fase de documentación. Como lector es gratificante ver el resultado de aquello que te va informando el escritor.

Los personajes están muy bien descritos, cada uno con voz, tu tono, su carácter. Magnífico el trabajo de recreación de Ernest Shackleton. Nos permite conocer un líder, un luchador, un visionario. 
La novela es una constante carrera de obstáculos, con un ritmo frenético que te lleva a sentir el cansancio, hambre y frío de esos hombres. Y esto es un gran trabajo de Bruno, sus descripciones sensoriales trasladan al lector todo lo que podrían estar sintiendo en el Polo Sur aquellos aventureros. Y no has fácil, teniendo en cuenta que solo tienes hielo, nieve y frío.

En anterior post del blog decía que una novela ha de emocionar o de lo contrario el lector no se involucrará emocionalmente. Lo que el hielo atrapa juega con nuestras emociones: uno sufre por los percances, por las decisiones que toman. Cuando el grupo salta de júbilo por una buena noticia, notas tu corazón latir con fuerza. Te entristeces por sus derrumbes, sus lloros. Sufres por ellos.
Otro gran trabajo de documentación es empaparse de los términos navales y saberlos transmitir. 


La novela está narrada en tercera persona, situándose el narrador en diferentes puntos de vista, según el personaje. 
Otro aspecto a destacar son los flash-backs que realiza Bruno. Son constantes, situándonos en diferentes momentos temporales y en diferentes personajes de la expedición, pero tienen su sentido. Aparecen tras un momento clave del personaje y sirven para dar contexto, cuerpo y sentido a lo que piensa o dice en base a su pasado. De esta forma, Bruno consigue mantener la atención del lector, frenando la acción de la expedición y dando un respiro (sí, a veces es necesario, pues es increíble las aventuras vividas). Aquí vuelve aparecer el gran trabajo de documentación, pues cada personaje tiene su historia , muy bien descrita.

La novela es una oda a la superación, a la lucha, a la constancia, a la esperanza. Es un recuerdo nostálgico a una época en la que se valoraba a las personas por sus logros, sus esfuerzos y su liderazgo. Héroes, sí, de esos de verdad. Una historia para tener presente y aprender de ella. 
Leyendo la novela y conociendo a Ernest Shackleton y todo el grupo, uno se da cuenta que algo que hemos perdido han sido valores y principios. A lo mejor, esta crisis de valores esta por debajo del iceberg de la crisis económica y solo vemos la punta que son los números.

Pero como pasa en toda novela histórica, no todo es real. Bruno nos añade un personaje fascinante, lleno de personalidad, de conflictos internos, de vacío. Ella huye de Londres, una ciudad sucia, insegura, pobre y decadente, pero sobre todo sin futuro. Zara te atrapa desde el principio y Bruno juega con nosotros al hacerla ficción... ¿o no?

Hacía tiempo que no leía una novela tan buena, tan bien documentada y, sobre todo, que te aportase tanto. Uno se siente insignificante ante la lucha de esos hombres, al filo de la muerte en multitud de ocasiones, pero jamás bajaron los brazos y siguieron avanzando, "paso a paso", como decían al ir por la nieve.
No he podido evitar pensar, mientras leía: "que horror vivir eso, pero como me gustaría experimentar esa unión, esos valores, ese honor y esa fuerza".

Hace tiempo que sigo a Bruno Nievas y con sus anteriores novelas disfrute mucho, Realidad Aumentada y Holocausto Manhattan, pero con esta puedo decir que he realizado un viaje fantástico.

Una maravilla que no os podéis perder.

Puntuación: 5/5

Sinopsis

Londres, agosto de 1914. Ernest Shackleton, tras haber fracasado en su intento de alcanzar el Polo Sur en dos ocasiones, intenta reunir fondos para llevar a cabo la única gesta que queda por realizar: atravesar la Antártida. Sin embargo, los rumores de guerra son inequívocos y la expedición parece condenada antes de partir. No lejos de su despacho, en el East End, Zara Foley trata de ocultarse. Un acto terrible e imperdonable la persigue, junto a toda la policía de Londres. Huyendo de la miseria, el hambre y el cadalso, se da de bruces con Shackleton… y con una posible escapatoria a la horca.
Lo que el hielo atrapa es una novela de aventuras que traslada al lector del Londres de inicios del siglo XX a la Antártida, a bordo de la última gran expedición romántica del hombre, y en la que algunos de sus participantes encontraron algo más que a sí mismos.

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