La palabra "misterio"

Hoy he recibido el mail de la web elcastellano.org que suelen enviar con la palabra del día y me ha encantado ver que se trata de "misterio", siendo el género literario que más me gusta, tanto leer como escribir.
Me ha gustado la raíz de la palabra: myein, y su significado: Cerrar la boca o los ojos.
Muchos libros que he leído de misterio, sus autores han conseguido justamente eso, que cerrase la boca al finalizar la novela de lo tenso que estaba con la trama.
Pero la palabra en sí, no nos deja indiferentes, creando aún más misterio a su significado. Ese "iniciado en ritos secretos" le da un aura de... ¿misterio? :)

Copio aquí el texto:

misterio 

El aura de incógnita y hermetismo que acompaña desde su origen a la palabra misterio se explica por su vinculación a ceremonias religiosas secretas que tenían lugar en la antigua Grecia, donde mysterion designaba no solo esos rituales, sino también todo lo que era secreto. 

Mysterion provenía de mystes 'iniciado en ritos secretos', con origen en myein, un verbo que significaba 'cerrar la boca o los ojos', del cual se derivó también mystikós, la palabra griega que dio origen a nuestra mística. La más famosa de estas ceremonias era la que se realizaba en el templo de la diosa Deméter, en la ciudad griega de Eleusis, un rito reservado a los iniciados que se comprometían a no revelar nada de lo que vieran y oyeran. 

La palabra mysterion, o mysterium en latín, aparece en algunas traducciones del Antiguo Testamento, por ejemplo en Daniel, con el sentido de 'intención secreta' y en el Nuevo Testamento, en textos de san Pablo, como una verdad mantenida en secreto desde el comienzo de los tiempos y solo ahora revelada a los hombres por Cristo. En la Vulgata, mysterion es traducida al latín, algunas veces como mysterium y otras como sacramentum, significado que se mantiene hoy en español en las acepciones quinta y sexta del diccionario de la Academia: 
5. Cada uno de los pasos de la vida, pasión y muerte de Jesucristo, cuando se consideran por separado.|| 6. Cualquier paso de estos o de la Sagrada Escritura cuando se representan por imágenes. 
Entre los siglos X y XII, la Iglesia católica, que había sofocado el teatro clásico, acabó haciendo renacer las artes dramáticas al promover la representación de piezas didácticas de contenido religioso en las que clérigos-actores ponían en escena dramatizaciones de la Navidad, la Epifanía y la Pasión de Cristo, obras que llevaban en latín el nombre mysteria 'misterios'. 

Visto en: elcastellano.org

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